Enfrentar y vencer desafíos con lean: más que lean construction
El sector de infraestructura viene sufriendo cambios de mercado significativos que impactan directamente a los clientes. Su volumen de obras en cartera, que solía tener una constancia elevada, se está volviendo cada vez más incierto, y la materia prima utilizada viene sufriendo un aumento constante. Con nuevos participantes que practican precios más bajos y exponen las ineficiencias del sector, que antes se cubrían con un “colchón” de caja, la liquidez de los grandes grupos ya no es suficiente para cubrir las deficiencias de los proyectos. Con menos obras y un costo más elevado, se vuelve imprescindible para el sector encontrar una solución para hacer los procesos más eficientes y compensar estas dificultades.
Situación de las empresas
Como respuesta a este escenario, las grandes empresas del sector de infraestructura vienen implementando medidas de gestión que buscan superar estos obstáculos. Sin embargo, estas medidas suelen aplicarse sin una visión holística, sin mirar los procesos de su emprendimiento, de su obra, como un todo, lo que limita sus logros a pequeñas mejoras de eficiencia en servicios puntuales, pero no a una mejora de la eficiencia global. Además, las herramientas utilizadas en estas medidas de gestión suelen ser más tradicionales (y a veces obsoletas), y no son suficientes para conectar los diferentes procesos con la visión sistémica.
Las empresas del sector necesitan tomar medidas más eficientes y más holísticas si realmente quieren superar estas dificultades, y es aquí donde el pensamiento lean puede ayudar. El uso del lean para optimizar la obra se da en tres situaciones distintas:
- Cuando todo está bien: Incluso cuando la obra está dentro del plazo, el uso del pensamiento lean es esencial para garantizar que no se descarrile y que logre mejorar su resultado. En este contexto, su actuación se da en la planificación previa y en la planificación jalada (pull) de la obra, en la garantía del ritmo de producción y de la productividad, y en la búsqueda de un ciclo de caja ideal, una liquidez gestionada y márgenes garantizados.
- Cuando la obra “se está yendo a pique”: En ese momento en que usted percibe que los plazos se están viendo comprometidos y que el margen se está erosionando, la forma de pensar lean puede actuar para poner todo de nuevo en su lugar. Además de actuar en las áreas citadas en el punto anterior, aquí el lean puede buscar una reducción de desperdicios en campo y pensar en un ciclo de caja posible para rescatar los márgenes.
- Cuando la obra ya está atrasada y con el margen erosionado: Por último, en una situación en la que las cosas ya están bastante mal, el lean puede actuar, además de en las áreas citadas en los puntos anteriores, con metas de equilibrio y en la contención de pérdidas.
Pero ¿cómo puede actuar exactamente el lean? Con el LIB Way to Construct, que es más que lean construction; es lean. Propone una actuación de lo macro a lo micro en flujo continuo. Así, se hace posible encontrar las brechas de desperdicio para garantizar una ejecución más eficiente, siempre conectada al “norte verdadero” de la empresa y con la selección de algunas herramientas de estandarización de procesos y de logística de entrega que son adecuadas para ese momento y situación. Además, con una planificación que logre hacer una buena gestión de la obra, en lugar de un área de planificación que se limite a actualizar cronogramas con un foco predominantemente financiero.
La metodología LIB Way to Construct presenta un nuevo paradigma: un “proceso” de planificación enfocado en entregar para obtener resultados, y no solo con foco financiero. Hay cuatro bases en este nuevo paradigma:
- La planificación como un proceso multidisciplinario, y no solo como un área o departamento. Normalmente, las empresas tienen un área de planificación, pero esta no suele tener un proceso de control y se limita a anotar lo que se produjo, sin nada muy robusto.
- Gestión de las entregas y del ritmo de ejecución, más que un foco financiero puro. Normalmente, en la construcción, hay restricciones de facturación que presionan al personal para alcanzar los hitos necesarios para poder facturar pronto, lo que hace que no se preocupen por el ritmo de producción de los servicios ni por el flujo continuo del trabajo.
- Liquidez y flujo de caja equilibrados en función del ritmo de la obra. Aunque es importante tener siempre un ojo puesto en la facturación, es imprescindible tener en cuenta el ritmo de las entregas parciales, en pequeños lotes, de las etapas de ejecución.
- La medición como consecuencia, y no como foco principal. Con todo esto, la medición se convierte en una consecuencia del trabajo y deja de ser el foco principal para las empresas.
Proceso de planificación multidisciplinario
En un entorno tan incierto y cambiante como el que estamos viviendo, buscar formas de mejorar la eficiencia en los procesos y conectarlos con la visión del todo es una cuestión de supervivencia. La forma de pensar lean aporta una nueva perspectiva sobre cómo enfrentar los desafíos actuales y, más que eso, prepara al equipo para enfrentar todas las situaciones y definir la herramienta más adecuada con un enfoque situacional del momento de la obra; es decir, más que intentar imponer herramientas, se trata de saber seleccionarlas y adaptarlas en función de su propósito. El LIB Way to Construct tiene como objetivo desarrollar competencias para que las personas de sus empresas logren definir sus propósitos y ser adaptables a cada situación y panorama que desafían constantemente sus negocios y sus resultados. Por eso, significa enfrentar y vencer desafíos con lean, más que con lean construction.