La gestión en “pequeños lotes” aceleró las vacunas y debería ser tendencia para 2021
Además de ser la mejor noticia del año, el desarrollo y la aprobación en tiempo récord de las primeras vacunas contra la covid-19 dejan una lección de gestión que debería ser una tendencia para 2021.
Fue sin duda el resultado del esfuerzo de innumerables investigadores, instituciones y empresas, y de una concentración de recursos sin los cuales no habría sido posible desarrollar y aprobar, en prácticamente un año, una vacuna que normalmente podría tardar una década.
Sin embargo, pocos se dieron cuenta de que esta agilidad también fue posible gracias a conceptos bastante conocidos de la gestión lean, que pueden reconocerse claramente en algunas de las estrategias utilizadas.
Tomemos el ejemplo del concepto de procesamiento en lotes pequeños aplicado al análisis para la aprobación de la vacuna en la mayoría de las agencias reguladoras del mundo.
A diferencia de la práctica tradicional, que consiste en esperar a que toda la investigación y el desarrollo se realicen y concluyan para, entonces, al final, recibir un gran lote de información y hacer todas las verificaciones, se adoptó la práctica de hacer análisis en cada etapa de la investigación.
Es decir, cada “paquete” de información se analizaba en cuanto estaba disponible, generando respuestas rápidas en cada fase.
Puede no parecerlo, pero este simple cambio en la forma de hacer el trabajo ya fue fundamental para acelerar todo el proceso, manteniendo la calidad y generando esperanza mundial frente a la pandemia, con la primera aprobación en tiempo récord por parte de la agencia reguladora británica.
Esta forma de gestión, muy distinta de la tradicional, es una de las bases del sistema lean, que aporta una serie de conceptos y prácticas que buscan precisamente rapidez de respuesta.
Trabajar en “lotes pequeños” significa nunca dejar que piezas, hechos, datos o problemas se acumulen durante largos períodos para procesarlos solo después. Eso sin duda haría todo mucho más lento y complicado.
En segundo lugar, al analizar los lotes pequeños, se debe buscar involucrar a las personas y dar respuestas rápidas a los problemas identificados en cada etapa, de ser posible en el momento exacto en que ocurren, tratando siempre de identificar y atacar las causas raíz.
Y en tercer lugar, todo esto debe hacerse en un flujo continuo que involucre a todos los colaboradores y procesos de la organización.
Esta lección de gestión debería ser una tendencia para 2021. Las inestabilidades e incertidumbres probablemente continuarán o incluso aumentarán el año próximo. Sin duda no faltarán problemas cotidianos en todas las áreas.
Así, dejar que los problemas se acumulen para solo después intentar entenderlos y resolverlos traerá todavía más fallas y dolores de cabeza. Mucho mejor será ver los
procesos siempre bajo este prisma: lotes pequeños, respuestas rápidas, flujos continuos… que permiten respuestas ágiles y una mayor adaptabilidad, esenciales en los días de hoy.
Se trata de una mentalidad fundamental que debería reforzarse el año próximo, no solo para las empresas, sino para toda la sociedad.
Les deseo a todos un 2021 de salud personal y en los negocios.
La columna entra en receso y regresa en febrero de 2021.