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Una visión lean sobre… la lucha contra el cambio climático

¿Cuál es la contribución del pensamiento lean a la lucha contra el cambio climático? Michael Ballé analiza el enfoque de Toyota hacia la sostenibilidad y lo que se necesita para poner lo “verde” en el primer lugar de la agenda de negocios.

Roberto Priolo: La idea de lean and green no es nueva, pero todavía no ha entrado totalmente en la forma de pensar de la mayoría de los practicantes lean. ¿Por qué?

Michael Ballé: El valor del lean es que es un paradigma totalmente funcional para crear más valor para la empresa al centrarse en los clientes e involucrar mejor a los colaboradores y proveedores. Existen muchos conceptos y herramientas asociados al lean, pero para realmente “entender” el lean e interpretar sus herramientas correctamente, primero es necesario abandonar el paradigma taylorista en el que todos fuimos educados. Cuando se exponen a nuevas ideas – como el lean and green –, los practicantes lean se enfrentan a dos problemas: 1) adquisición y 2) traducción. La dificultad se agrava por el hecho de que la mayor parte de la alta dirección no está buscando cambios reales y radicales. La mayoría de las veces, lamentablemente, pero no sorprendentemente, buscan confirmación: dígame qué es lo que ya estoy haciendo de lean.

El lean es excelente. Funciona. Es divertido. Pero la inversión en aprendizaje no puede subestimarse. Los practicantes lean progresan cuando aprenden nuevas herramientas, una tras otra, aferrándose al siguiente concepto. La subida es empinada, la montaña parece interminable y, comprensiblemente, muchos tienen dificultades en el camino. Por ejemplo, como practicantes lean, ahora necesitamos entender de software, que ahora está en todas partes, así como de sostenibilidad, a causa de la crisis global emergente.

Curiosamente, Toyota, nuestro ejemplo, está muy por delante de la curva en ambos conceptos, pero, como siempre ha sido el caso, sus respuestas son muy específicas de su cultura e industria y, en gran parte, son misteriosas. Es difícil tener acceso a ellas u oírlas de su propia boca. Por lo tanto, no me sorprende que la mayoría de las personas evite este desafío. Una lástima, pero comprensible.

RP: ¿Cómo funciona la estrategia lean and green en una empresa?

MB: Sospecho que el problema es mucho más profundo. En Occidente, podemos ver nuestro entorno político cambiando en dos esferas poco atractivas. Una es el frenesí de noticias las 24 horas del día, los 7 días de la semana, en el que somos bombardeados con muchas noticias, reales y falsas, relevantes y fútiles, y eso nos hace adictos al ritmo rápido y fácil, a lo superficial, a la información consumible, a las ideas empaquetadas. Las estrategias necesitan ser simples y ya conocidas. Esto no nos ayuda a pensar en cómo salir del agujero colectivo que nosotros mismos cavamos. Como podemos ver con las repetidas crisis financieras desde el fin de la Guerra Fría, la mayoría de las personas es insensible al riesgo sistémico porque siente que otra persona debe hacer el trabajo (¿qué pueden hacer ellos?) y que otra persona estará peor antes que ella (deberíamos estar bien por un tiempo). Aunque esto nunca ha sido una gran base para la política, es una reacción natural, y la cuestión es cómo superarla.

Al mismo tiempo (y tal vez por las mismas razones), los políticos se están volviendo cada vez más autoritarios en la afirmación de sus soluciones, sean cuales sean, favoreciendo a sus seguidores en detrimento del resto de nosotros. Ese lenguaje revolucionario trata de tomar el poder e imponer soluciones y agrava el problema de la inacción global – si yo no me siento preocupado ni involucrado con ninguna de esas propuestas, como cambiar nuestro estilo de vida, abandonar la idea de crecimiento y otras cosas, ¿por qué debería meterme en ese lío? El lenguaje de la política se ha vuelto tan brutal y odioso que es improbable que las personas comunes se involucren por miedo a quedar atrapadas en el fuego cruzado.

Como resultado, lo que está desapareciendo progresivamente es un proceso para encontrar soluciones en conjunto cuando esas soluciones todavía no se conocen. Esto es algo en lo que el lean se destaca. Sus valores más elevados son la resolución conjunta de problemas, yendo al gemba, escuchando lo que todas las personas involucradas tienen que decir y, después, creando respuestas globales a partir de ideas e iniciativas locales. El lean nos ofrece una manera de enfrentar el problema de la sostenibilidad, pero no una solución lista en sí misma. Una estrategia lean para la sostenibilidad sería:

  • 1.  Metas estimadas para los próximos 10 años: ¿cómo sería el éxito en 2030? ¿Y en 2040?

  • 2.  Preguntas clave que necesitamos responder y que son específicas de nuestras actividades – por ejemplo, si usted es una empresa digital, reducir el uso de agua puede no ser un problema, pero entender el impacto ambiental de los servidores en Islandia es un gran desafío.
  • 3.  Pasos concretos – y relevantes – que podemos dar para entender mejor el problema.

Empecemos por ahí y veamos adónde llegamos – necesitamos encontrar la estrategia correcta, y no adoptar una ya lista esperando que funcione para nosotros (o peor, copiar y adaptar las “mejores prácticas” existentes de informes de consultores y libros).

RP: Un gran desafío de la sostenibilidad es medir el costo de las “externalidades” – el impacto de nuestro trabajo y negocios en el medio ambiente. El lean tiene una manera de sacar a la luz información que está oculta… ¿puede esto ayudarnos? El impacto de ello sería enorme.

MB: Sin duda. El lean es un sistema de aprendizaje que se basa en la práctica, en la teoría y, lo más importante, en la medición. El primer compromiso real con una estrategia verde es empezar a medir el desempeño verde, de la manera que sea relevante para su práctica. La huella de carbono es un buen punto de partida, así como el desperdicio de recursos. Medir residuos o impactos específicos es el primer paso para comprometerse con una estrategia verde – no es tan fácil, pero si lo compara con los esfuerzos que las empresas hacen para medir la productividad, verá que tampoco es tan difícil. Es principalmente una cuestión de enfrentar el problema y poner manos a la obra.

RP: Los individuos y las empresas se resisten a abandonar sus hábitos para salvar el medio ambiente, y ha sido difícil encontrar consenso en el escenario global. Cualquier acuerdo alcanzado probablemente tendrá resultados limitados (si es que tiene alguno). ¡Necesitamos ser más ambiciosos como comunidad global! ¿Puede el lean ayudarnos a formar un frente unido contra el cambio climático?

MB: Con la pandemia de Covid-19, podemos ver adónde nos llevará esperar un consenso global sobre el medio ambiente: más debates con especialistas, más acciones gubernamentales aleatorias (o inacción) y muy poco progreso. El elemento clave para coordinar cualquier respuesta es el liderazgo – las empresas que lleguen primero y demuestren que su camino es viable tendrán seguidores. Las personas no son tan buenas inventando sus propias soluciones, pero se alegran de seguirlas cuando se ofrece una solución razonable. Vea cómo Toyota y Tesla cambiaron el panorama – y el sector automotriz – simplemente ofreciendo vehículos más ecológicos. Tesla es totalmente eléctrica. Toyota está generalizando la tecnología híbrida en toda su línea y eliminando el diésel en Europa. Eso presiona a sus competidores para alcanzarlas y cambia radicalmente el escenario del mercado.

En lugar de esperar un consenso global, necesitamos más empresas que asuman este tipo de liderazgo y muestren realmente que se puede hacer y que los clientes prefieren soluciones más verdes. Sí, ciertamente hay una brecha entre intención y acción. Muchos consumidores dicen preferir soluciones más verdes, pero piensan con la billetera y compran los productos más prácticos o más baratos. Aun así, la solución real aparecerá de maneras inesperadas. Nicolas Chartier, coautor del libro “The Lean Sensei”, fundó una empresa que vende automóviles por Internet y dice que la demanda de automóviles usados está creciendo – un elemento clave de la economía circular. Como alguien que vende automóviles, hace mucho que se pregunta cómo podría contribuir al movimiento verde. Ahora ve que reacondicionando mejor los automóviles (para que las personas compren algo que parezca nuevo) y estimulando el crecimiento de este negocio, está ayudando a que la economía circular se establezca con más firmeza, lo que, ahora que lo vemos, será una necesidad de la solución global. La cuestión es que necesitamos descubrir dónde estarán las soluciones futuras, y no solo aplicar las ideas conocidas actualmente – que inevitablemente resultarán equivocadas.

RP: Toyota ha liderado el camino en el desarrollo de una tecnología más verde. ¿Qué podemos aprender de la empresa y de su enfoque de la sostenibilidad?

MB: También en esto, como en el lean, Toyota sigue siendo un modelo. Su enfoque verde ha sido espectacular, aunque no sea tan radical (ni tan amado por los medios) como la estrategia totalmente eléctrica de Tesla. El enfoque verde de Toyota no involucra solo automóviles, sino también procesos. Analiza el impacto de su producto (automóviles en la carretera) y el impacto de la propia empresa (cómo se fabrican esos automóviles):

  • 1.  Producto: una gama completa de híbridos y automóviles eléctricos, o automóviles propulsados por hidrógeno para alcanzar cero emisiones de C02 hasta 2050.
  • 2.  Proceso: un desafío de impacto positivo neto para transformar la forma en que se fabrican los automóviles, concentrándose en la limitación del uso de agua y en la reducción de todos los desperdicios de recursos, así como en la creación de máquinas de bajo consumo de energía.

Estos dos desafíos se traducen concretamente en una infinidad de iniciativas locales, a medida que diseñadores de automóviles y fábricas en todo el mundo buscan nuevas oportunidades y experimentan nuevas ideas. La empresa está desarrollando el concepto de “econohito”: personas amigas del medio ambiente que se unen para inventar nuevos caminos.

Tal como ocurre con el reacondicionamiento de automóviles, estas soluciones pueden ser sorprendentes y estar muy lejos de lo que las personas generalmente piensan cuando hablan de “verde”. Por ejemplo, los dispositivos karakuri kaizen construidos por los propios operadores sustituyen las máquinas hidráulicas o eléctricas por dispositivos simples que usan la gravedad – y el ingenio – para mover las piezas. Siguiendo el ejemplo de Toyota, la empresa AIO, de Cyril Dané, ahora está enseñando a otras ensambladoras a diseñar y fabricar estos dispositivos karakuri para hacer sus líneas de producción más ecológicas – a medida que alivian la carga ergonómica de los operadores.

Compré un Prius en cuanto pude, más por militancia que porque realmente quisiera el automóvil. Era uno de los primeros modelos y me enamoré completamente de él (para mi sorpresa) – principalmente por la increíble comodidad y tranquilidad de su interior. Ahora conduzco un Prius plug-in – que no es tan radical como un Tesla, lo admito. En aquella época, recuerdo cómo los ejecutivos del sector automotriz odiaban mi automóvil. No sé si lo sabían, pero algo en su inconsciente sabía lo que estaba por venir. Toyota abrió el camino, y Tesla se vengó (sus automóviles son increíbles). Toyota ahora está intentando la audaz estrategia de los automóviles propulsados por hidrógeno. Todas las demás ensambladoras están luchando por alcanzarla.

Así es como creo que encontraremos soluciones globales – los líderes descubren el camino, otros intentan recuperar el atraso y el mundo sigue adelante. Lo que el lean realmente tiene para ofrecer no son soluciones preempaquetadas. Amar el paquete más que lo que hay dentro es el drama de los tiempos actuales. Sin embargo, creo que, a medida que percibamos progresivamente lo malos y profundos que son nuestros problemas, esto cambiará, y las personas se concentrarán nuevamente en la solución profunda de los problemas. El lean ofrece un método para descubrir soluciones donde pensábamos que no existían, como la reutilización masiva de automóviles reacondicionados, dispositivos karakuri en cada lugar de producción o el uso de agua en circuito cerrado (por citar solo algunos ejemplos).

El verdadero objetivo lean a adoptar no es esta o aquella estrategia, sino el econohito – reunir a personas con una verdadera pasión y una mentalidad ecológicamente correcta y ayudarlas a realizar sus insights y alcanzar sus sueños. Ellas nos llevarán al mundo más verde que buscamos.

Este artículo fue publicado originalmente en: Planet Lean

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