Enseñando lean en las universidades
Roberto Priolo: El lean se enfoca mucho en el aprendizaje y en los experimentos prácticos, mientras que las universidades son ampliamente percibidas como instituciones que enseñan predominantemente la teoría. ¿Cómo se conectan?
Peter Ward: Fuera de un contexto, el lean no tiene ningún sentido. Solo cuando lo aplicamos al trabajo adquiere contenido. Aun así, siempre nos cuesta encontrar formas de hacer que la enseñanza sea real para los alumnos. El desafío de las universidades es encontrar formas inteligentes de llevar el gemba al aula y de llevar a los alumnos del aula al gemba. ¡Y esa parte es muy divertida!
RP: ¿Debo entender que una forma de “hacer real la enseñanza” para los alumnos es involucrar a las organizaciones?
PW: De hecho, hay un enorme potencial ahí – pero ambas partes tienen trabajo por hacer para que la colaboración sea menos desafiante. Es muy difícil trabajar con las universidades y, como instituciones, tienen que volverse más ágiles. Al mismo tiempo, las empresas necesitan entender que trabajar con universidades es de su interés, y necesitan ser más pacientes y reconocer que el tiempo takt es diferente.
También creo que las universidades deberían estar más abiertas a incorporar profesionales a su cuerpo docente, aunque sea por un período corto. Que los ejecutivos compartan su conocimiento mientras aprenden más sobre cómo funciona la universidad trae grandes beneficios. Las instituciones de educación superior actualmente no tienen un buen mecanismo para acoger a estas personas cuando llegan – de hecho, el sistema tiende a rechazarlas. Por su parte, las empresas se resisten a ceder talento, así que es ahí donde necesitamos mejorar.
RP: Cuando se trata de enseñar lean en las universidades, ¿cuál es el problema real que necesitamos resolver? ¿Cuál es la brecha entre el estado actual y el futuro?
PW: Es la cantidad de tiempo que necesitamos para desarrollar un líder lean competente en una empresa. Lleva años, y la universidad debería esforzarse por encontrar formas de reducir ese lead time. Podemos empezar a trabajar en esto cuando enseñamos a los alumnos en las universidades, pero es igualmente importante brindar educación a las personas que ya están trabajando, la cual debe, obviamente, complementarse con entrenamiento práctico.
RP: ¿Existe el riesgo de que, si crece el número de universidades que enseñan lean, el mensaje del lean se diluya y pierda su pureza?
PW: Es ciertamente un riesgo, y por eso necesitamos establecer algún tipo de principio para el pensamiento lean. Hasta cierto punto, ya tenemos uno: “La máquina que cambió el mundo” y el trabajo publicado por el Lean Enterprise Institute y por otros claramente contribuyeron a la creación de un lenguaje común que todos entendemos. Sin embargo, si queremos enseñarlo en las universidades sin perder el hilo, tenemos que llevarlo a los libros de texto y hacerlo accesible a todos. Todos necesitamos asegurarnos de no desarrollar cursos que afirmen enseñar lean cuando en realidad no lo hacen (ya vemos a algunos consultores que se dicen facilitadores lean cuando en realidad no lo son). En esencia, necesitamos cierto entendimiento sobre cuáles son los fundamentos del lean y una fuente confiable que las personas puedan consultar para reforzar el mensaje.
RP: ¿Cómo podemos facilitar la integración entre el aprendizaje universitario y el entrenamiento práctico? ¿Los programas gubernamentales tienen un papel en esto?
PW: Actualmente, tenemos muchos programas subsidiados por los gobiernos. Se enfocan mucho en herramientas de enseñanza cuando – en mi opinión – deberían concentrarse en enseñar habilidades de resolución de problemas. Si pensamos en los problemas que enfrentamos como problemas sociales (y en los beneficios también), creo que los gobiernos ciertamente pueden ayudar.
Ya enseñamos resolución de problemas en la educación primaria y secundaria, pero es muy abstracto, y muchos alumnos se quedan atrás. Podemos, y debemos, mejorar mucho en la enseñanza de la resolución de problemas. Si usted se convierte en un solucionador de problemas en la escuela, el lean será mucho más fácil de entender y adoptar. Fomentar capacidades de resolución de problemas desde temprano (mucho antes de la universidad) tiene un gran potencial – en ese caso, no solo se beneficiarían las empresas, sino sociedades enteras.
RP: ¿No cree usted que, para enseñar lean de la forma correcta, las propias universidades deberían volverse más lean?
PW: De hecho, hay mucho desperdicio en los procesos universitarios – piense en todas las normas, restricciones y burocracia –, pero creo que ya podemos realizar la tarea. Las universidades ciertamente necesitan cambiar, pero es una excusa débil decir que no podemos hacer nada hasta que ellas cambien. En realidad, necesitamos empezar ahora. Hay obstáculos, pero hay mucho que los miembros motivados del cuerpo docente pueden hacer. Pasarán años hasta que las universidades cambien, y no podemos esperar.
RP: ¿Qué le gustaría ver en términos de enseñanza lean? ¿Cuál es el estado ideal que usted visualiza?
PW: Aprenderíamos lean a lo largo de toda nuestra carrera. Me gustaría ver un sistema en el que, en diferentes etapas de nuestra carrera, pudiéramos volver a la escuela y aprender lo que necesitamos bajo demanda. En este momento, estamos procesando a los alumnos y el aprendizaje por lotes, lo que, lamentablemente, significa que las personas también tienden a olvidar por lotes. Sería preferible tener intervalos más cortos de aprendizaje intenso en el aula y en el gemba, y más aprendizaje a lo largo de nuestra vida siempre que lo necesitemos. Nuestras necesidades cambian con el tiempo, y deberíamos poder aprender lo que necesitamos cuando lo necesitamos, con los fundamentos enseñados desde el principio.