La escuela que atraviesa una transformación lean y digital

En muchos sentidos, nuestros principios rectores siempre han sido “lean”. Concentrarnos en las necesidades de nuestros alumnos, de sus familias y del entorno - y tratar de alinear nuestras actividades y la forma en que se gestiona la escuela con el cumplimiento de esas necesidades - siempre ha estado en el centro de nuestra estrategia.
Hemos trabajado para convertirnos en una escuela innovadora (o tal vez para entender qué significa ser una escuela innovadora) desde 2011. Para definir gradualmente nuestra visión del futuro de la Escuela Primaria Herman Otto, comenzamos a trabajar de forma más colaborativa, cambiamos la estructura de nuestras reuniones y realizamos talleres para pensar y planificar juntos los próximos pasos. Introdujimos una nueva manera de trabajar en conjunto - basada en las llamadas "cuatro C" (Solución Creativa de Problemas, Pensamiento Crítico, Comunicación y Colaboración) - que nuestros profesores tuvieron que asumir mediante el desarrollo de esas capacidades.
Oficialmente, nuestro camino lean comenzó hace cuatro años (recordará un artículo que publiqué en PL describiendo nuestros desafíos y expectativas), cuando adoptamos conscientemente la metodología como algo que podría ayudarnos a llevar nuestra visión a la escuela y a construir sobre los cambios que ya habíamos hecho. La conferencia de junio de 2014 organizada por Lean Enterprise Hungary representó un gran hito en el camino de nuestra escuela: nos presentó a la comunidad lean húngara y nos dio muchas buenas ideas sobre cómo dar los primeros pasos para convertirnos en una organización adaptativa.
Los dos primeros años de nuestra transformación lean se centraron en dotar a nuestros profesores de las habilidades y conocimientos lean necesarios (los libros lean fueron de gran ayuda para ellos) y en compartir información con las familias de nuestros alumnos para que pudieran entender realmente el espíritu de la Escuela Primaria Herman Otto y cómo planeábamos cambiar.
Desde el punto de vista práctico, uno de los pasos de mayor impacto que dimos fue la introducción de ciclos PDCA (Plan-Do-Check-Act) de tres meses para 10 grupos de trabajo que creamos en torno a temas específicos, como innovación o gestión del talento. Incorporar el método científico a nuestra forma de trabajar significó que empezamos a monitorear el progreso de nuestros proyectos, en lugar de simplemente evaluar su impacto de forma retroactiva al concluirlos (cuando cambiar cualquier cosa consume tiempo y es muy difícil). Siempre que detectamos una desviación del plan, ahora podemos hacer ajustes de inmediato y obtener aprendizajes a lo largo del camino que pueden orientar nuestra decisión sobre el próximo ciclo de mejora. Permítame dar un ejemplo: históricamente, la incorporación de nuevos profesores ha sido una de nuestras debilidades. Para hacer más eficaces nuestras actividades de integración, destacamos siete procesos importantes y produjimos videos para capacitar a los profesores en los estándares que tenemos para esos procesos. Algo crucial: este enfoque resultó exitoso no solo para enseñar a los recién llegados, sino también para practicar cómo usamos la narrativa en la enseñanza (los videos se usan habitualmente en el aula para enseñar a los alumnos).
Otra base importante de nuestra transformación lean es el Buzón de Sugerencias. Las mentalidades comenzaron a cambiar cuando empezamos a evaluar y usar las ideas que las personas depositan en el buzón, que se volvió como miel para las abejas. Las personas hacen cada vez más sugerencias, que usamos para crear nuevos estándares y mejorar los existentes - mejorando así nuestra forma de trabajar juntos. Fue también allí donde nuestros esfuerzos de desarrollo de capacidades comenzaron de verdad, pero no en forma de un programa de incentivos: desarrollamos las competencias de nuestros profesores paso a paso, usando las ideas presentadas como formas de desarrollarlos.
Los cambios en nuestro estilo de enseñanza y de gestión (resultado de nuestros esfuerzos lean y del enfoque de las 4C) se reflejan en el tipo de educación que reciben nuestros alumnos. En primer lugar, nuestros alumnos aprenden sobre colaboración y trabajo en equipo: no solo están sentados juntos, sino que realmente trabajan juntos, construyendo confianza y compartiendo conocimientos y experiencias. Ha sido maravilloso ver un verdadero sentido de responsabilidad hacia sus compañeros.
Los alumnos también pueden influir en la enseñanza que reciben: por ejemplo, pueden sugerir temas sobre los que desean aprender o proyectos de mejora para la escuela que les gustaría realizar. Por supuesto, hay partes del currículo que debemos enseñar, pero también hay cierta flexibilidad en la manera de enseñar algunas de las materias: es allí donde realmente atendemos las necesidades y preferencias de nuestros niños.

UNA ESCUELA LEAN Y DIGITAL
Más recientemente, profundizamos nuestra transformación digital. En primer lugar, esto fue en respuesta a nuestros profesores, que querían aprovechar la tecnología para mejorar la educación (un impulso en esta dirección también viene del gobierno, que está promoviendo diversas iniciativas sobre educación digital). Resulta que esto también es una excelente plataforma para la experimentación de aprender haciendo, que podemos usar para desarrollar capacidades para la escuela. En última instancia, nuestro objetivo es convertirnos en una organización que aprende, y la transformación digital es una herramienta para llegar allí.
Colaboramos estrechamente con Microsoft desde hace algún tiempo. Todo comenzó en 2012, cuando vinieron a nosotros y se ofrecieron a apoyar nuestro programa digital. Entre otras cosas, esto se concretó en una estructura de 10 etapas para el cambio digital. Después de cuatro años, Herman Otto se convirtió en una escuela modelo del programa "Socios en el Aprendizaje para Escuelas" (desde 2016 enseño a otros líderes escolares en Hungría). Esto ocurrió porque la empresa vio cómo nuestras capacidades crecían de forma constante a lo largo del tiempo y los excelentes niveles de compromiso y colaboración entre nuestros profesores desde el primer taller que organizaron para nosotros (con grupos de 4 a 5 profesores, que recibieron el desafío de enfrentar problemas en 30 minutos como máximo).
Microsoft, que quiere contribuir a moldear el futuro de la educación, apoya nuestra transformación de distintas maneras. Nos da acceso a una plataforma de aprendizaje, proporciona Office 365 para los profesores y para los niños, incluso nos ha dado tabletas, contribuye con nuestro WiFi, entre otras cosas. Esto significa que nuestros alumnos se familiarizan con estas plataformas desde muy temprano (una habilidad importante en el mundo de hoy) y que los profesores tienen acceso a formas innovadoras y creativas de enseñar. Tomemos una materia (una de nuestras 17 áreas de estudio para la aplicación digital a la enseñanza) como ejemplo: según el programa nacional de matemáticas, los alumnos necesitan aprender las formas 3D como parte del currículo de geometría, pero este no dice cómo debemos enseñar a los alumnos a crear esas formas, así que decidimos usar Minecraft: la tecnología y los juegos captan la atención de los niños, los mantienen comprometidos y les ayudan a recordar nociones que de otra forma les costaría aceptar. Estamos abordando nuestra transformación digital un experimento a la vez, porque queremos descubrir dónde tiene sentido el uso de la tecnología en la educación y dónde no. Muchas personas me preguntan sobre la interacción entre el lean y lo digital en la Escuela Primaria Herman Otto. Lo que suelo decirles es que estamos usando ambos para construir una plataforma de innovación en la educación. En este sentido, el lean es una herramienta que nos ayuda a hacer más felices a más personas en el trabajo, pero también es el estado futuro que pretendemos alcanzar algún día.
No hay duda de que la mayor contribución del lean a nuestra escuela es enseñarnos a aprender - algo que la tecnología puede apoyar aún más. Primero, desarrollamos esa capacidad crítica en los profesores, luego en los alumnos, para dotarlos de las habilidades que necesitan para prosperar en nuestro mundo en constante cambio.
Todo está en constante movimiento en el mundo: es evidente, al menos para mí, que estamos en las últimas etapas del antiguo modelo de enseñanza. Los gobiernos están tratando de lanzar iniciativas para adaptar los sistemas educativos al mundo en cambio, pero creo que las familias pueden hacer un trabajo mucho mejor como impulsoras de la innovación. Esto crea una nueva demanda de aprendizaje personalizado, lo que presiona a los profesores a adaptarse y a aprender. Tal vez esta sea una de las razones por las que el lean ha resonado tanto en nosotros: como forma de pensar, nos enseña que todos tienen la responsabilidad de mejorarse a sí mismos. Queremos que la Escuela Primaria Herman Otto sea pionera en la educación del mañana.
También hay desafíos sociales que debemos enfrentar: con la clase media recurriendo cada vez más a la educación privada, la distancia entre quienes pueden invertir mucho dinero en la educación de sus hijos y quienes no pueden está creciendo. Creemos que todos tienen derecho a una educación accesible y de alta calidad, y estamos comprometidos a encontrar más y mejores maneras de desarrollar las capacidades de nuestros alumnos. Al final del día, eso es lo que significa innovación en la educación.