¿De qué color es?
En el área de la salud, existe una pregunta simple y necesaria, pero que puede causar confusión, incomodidad y pérdida de tiempo: "¿De qué color es?".
En la Escuela de Salud y Asistencia Social de la Edinburgh Napier University, estamos lanzando una nueva herramienta digital, gratuita, desarrollada para hacer una única cosa: proporcionar un estándar visual común y clínicamente relevante para comunicar el color de los fluidos corporales.
En términos lean, se trata de un poka-yoke (dispositivo a prueba de errores) basado en la gestión visual para la comunicación con los pacientes. El objetivo es tomar un proceso que es subjetivo, variable y sujeto a interpretaciones equivocadas (pedirle al paciente que recuerde y describa el color de algo) y aplicarle un estándar claro.
Y sí, ¡estamos hablando de orina, heces y esputo!
El problema: usar palabras para describir colores
Como pensadores lean, sabemos que la ambigüedad puede ser enemiga de la calidad. Sin embargo, en la práctica clínica, muchas veces dependemos de palabras vagas para describir cosas que el lenguaje verbal no logra representar bien.
Por ejemplo, cuando un paciente describe algo como "una especie de amarillo oscuro", el médico imagina "probablemente ámbar", pero en la historia clínica escribe "concentrado", rompemos la cadena de comunicación precisa. En pediatría o en el cuidado de personas con afecciones neurológicas o con barreras lingüísticas, esta brecha de comunicación aumenta aún más.
También hay un problema de naturaleza humana: hablar de heces es embarazoso. Nos apresuramos a encontrar las palabras adecuadas porque, comprensiblemente, queremos que la conversación termine pronto. Esto conduce a descripciones vagas y datos de baja calidad, lo que, a su vez, puede llevar a decisiones clínicas menos adecuadas.
Para ayudar con esto, nos dimos cuenta de que no necesitábamos más palabras, sino un control visual estandarizado.
La idea: un control visual para la comunicación
La herramienta "What Colour Is It?" (¿De qué color es?) es un sitio web simple y accesible. Con un mínimo de texto, presenta paletas de colores validadas para orina, heces y esputo.
En lugar de pedirle al paciente que describa un color, el profesional de la salud puede simplemente mostrar la paleta en un celular o tableta y solicitarle que señale el color que más se aproxime a su recuerdo.
Esto cambia la pregunta de una "pregunta abierta" descriptiva y subjetiva a una "pregunta cerrada" de identificación objetiva. Es la diferencia entre pedirle a alguien que describa un tono específico de azul y mostrarle una muestra de color. Aunque la muestra no sea perfecta, es un punto de partida para una conversación más útil sobre las diferencias percibidas.
La comunicación, claro está, nunca será perfecta; seguirá habiendo zonas confusas y situaciones en las que la herramienta no será totalmente precisa, pero nuestras investigaciones iniciales muestran que la herramienta ayudará significativamente.
El desarrollo: experiencia clínica, técnica y lean
Nuestro proceso de desarrollo fue colaborativo, y el equipo reunió una combinación de experiencias clínicas y no clínicas. Una de nosotros, Hazel, nuestra líder clínica, es Enfermera de Práctica Avanzada y docente, con amplia experiencia (pronto doctora), además de ser sinestésica — para ella, el color es prácticamente una segunda lengua. Otro miembro del equipo, Stephen, aportó la perspectiva lean, la arquitectura de mejora y el concepto inicial de la solución. Manish Khatri, nuestro desarrollador web, se aseguró de que la herramienta fuera rápida, accesible y fácil de usar.
Durante nuestras conversaciones de desarrollo, percibimos la necesidad de identificar técnicamente los colores que estábamos discutiendo. Más tarde, entendimos que esa idea podía convertirse en parte de la herramienta para usar en la práctica clínica. Para garantizar que los datos sean lo suficientemente robustos para los registros clínicos, cada tonalidad de nuestra paleta está asociada a un código HEX específico.
Para quienes no estén familiarizados, un código HEX es un identificador alfanumérico de seis dígitos que se usa para definir colores en pantallas. Al utilizar estos códigos, logramos registrar la descripción de los síntomas con mucha más precisión. Así, "amarillo pajizo" se convierte en #F8F6E1. Es buscable, consistente y universal. Transforma una observación subjetiva en un dato concreto. Si usted escribe #F8F6E1, el color aparecerá en la pantalla.
Para crear las paletas de colores, llevamos a cabo un proceso sistemático de desarrollo. Revisamos carteles, folletos y tablas clínicas existentes, consolidamos la información, eliminamos duplicidades y agrupamos los colores por tonalidad. Luego, racionalizamos los tonos similares para evitar la sobrecarga visual, sin comprometer la precisión de la descripción clínica, un proceso validado por colegas especialistas.
Descubrimos que existen, de hecho, muchas tablas de colores, pero que en su mayoría son recursos diagnósticos orientados a cuadros clínicos específicos o a determinados perfiles de pacientes. Nos sorprendió genuinamente no encontrar herramientas generales y accesibles orientadas a la comunicación clínica sobre colores — que es exactamente el papel que pretendemos que cumpla "What Colour Is It?".
Llevamos estas paletas de colores en versión prototipo a un grupo de especialistas compuesto por 13 enfermeros sénior que trabajan en las áreas de pediatría, atención aguda, clínica médica, cirugía y neonatología. La retroalimentación fue unánime: el 100% consideró que la herramienta era beneficiosa, y la mayoría afirmó que la usaría a diario.
"Creo que es un concepto excelente. En la práctica, siempre es muy difícil identificar descriptores realmente precisos, y esto tiende a ser bastante subjetivo. Tener un sistema universal de colores ayudaría en el diagnóstico", afirmó uno de los especialistas.
"Es muy útil cuando el color puede ser tan subjetivo. Hace que todos trabajen a partir de la misma referencia y les facilita las cosas a los padres, en lugar de tener que describirlo. Los niños mayores suelen sentirse avergonzados con este tipo de tema, así que la herramienta también sería ideal para ellos", comentó otro participante.
"Me gustó mucho la idea y ya he vivido muchas situaciones en las que una herramienta como esta habría sido particularmente útil para la identificación precisa de los colores, apoyando la evaluación del paciente", dijo otra enfermera.
Las personas con las que conversamos fueron claras sobre lo que se necesitaría para que la herramienta funcionara en la práctica: tenía que ser gratuita, funcionar sin conexión (ya que el Wi-Fi hospitalario suele ser inestable) y adaptarse al uso en dispositivos móviles.
¡Eso es exactamente lo que construimos!
Las reflexiones: pensamiento lean en la práctica
Este proyecto es un ejemplo práctico de resolución de problemas lean. Muchas veces, intentamos resolver problemas de comunicación con más capacitaciones o formularios más largos. Al observar el proceso, percibimos que, como ocurre con frecuencia, la solución más simple es la mejor.
Al aplicar un control visual, logramos varios beneficios simultáneamente:
- Estandarización: todos pasan a trabajar a partir de la misma referencia.
- Eficiencia: el proceso de recolección de la historia clínica se vuelve más rápido.
- Dignidad: reduce la incomodidad y la fricción social para el paciente.
- Seguridad: pone en evidencia síntomas importantes que podrían perderse en la traducción y garantiza registros más precisos de las descripciones hechas por los pacientes.
La receptividad al lanzamiento de nuestro sitio web en versión de prueba, a comienzos de este mes, fue excelente, con personas accediendo a la herramienta en diversas partes del mundo.
Seguir adelante: pequeños cambios, grandes diferencias
Siempre hemos creído que los pequeños cambios, bien ejecutados, se suman para generar un gran impacto. Esta herramienta no es una transformación empresarial de millones de libras. Es una solución simple y elegante para un problema complejo y delicado. ¿Y si gana escala? Producirá un impacto mucho mayor que cualquier inversión millonaria.
Actualmente, la herramienta está disponible como prueba. Estamos invitando a la comunidad global de lean en la salud a probarla, explorarla a fondo y decirnos qué funciona. Estamos recopilando datos de usabilidad y refinaremos las paletas con base en la retroalimentación del mundo real. Puede encontrar un correo electrónico para ello en el sitio web o utilizar el formulario de retroalimentación disponible allí.
Queremos alejarnos de parte de las "suposiciones" en la descripción clínica de los colores y avanzar hacia un futuro en el que el color sea un dato más confiable. Por eso, la próxima vez que le pida a un paciente que describa el color de algo y se quede sin palabras, no le pida que lo describa. Pídale que lo señale.
Visite el sitio web, comparta la herramienta con amigos y colegas y, si usted es profesional de la salud, no olvide guardarla en sus favoritos para encontrarla fácilmente cuando la necesite.
Puede acceder a la herramienta gratuitamente aquí.