Hace 30 años, “La máquina que cambió el mundo” impulsó la difusión del sistema lean
El lanzamiento del libro “La máquina que cambió el mundo”, en octubre de 1990, alteró radicalmente la manera en que las personas entendían la competitividad en la industria automotriz mundial.
Presentó “lean” al mundo – el término traído por la obra que se convirtió en sinónimo de un nuevo modelo de gestión, utilizado hoy globalmente por muchas empresas de prácticamente todos los sectores.
Se convirtió en un clásico por su capacidad de comprender la magnitud de la enorme transformación que estaba en curso. Y por describir en detalle el nuevo paradigma de gestión que estaba madurando, basado en el sistema de Toyota.
El argumento central del libro es que las compañías de producción en masa estaban perdiendo frente a las organizaciones lean, lo que se demuestra de manera incuestionable mediante datos y análisis que explicaron con claridad los conceptos que generaban esa superioridad.
Se describió un nuevo sistema completo de negocios, que abarcaba el desarrollo de productos, la producción, la gestión de proveedores, la relación con los clientes y la gestión general.
Sin embargo, si bien la contribución a la manufactura se percibió de forma clara y rápida, lo que provocó un despertar en las fábricas de todo el mundo, en las otras dimensiones del modelo de negocio esto no ocurrió de inmediato, y aspectos importantes del sistema lean siguen hasta hoy poco desarrollados en muchas empresas.
Por ejemplo, los impactos sobre el área de Desarrollo de Productos e innovación, descritos en la obra, fueron poco reconocidos en aquella época. Solo en los últimos años ha crecido el interés por la aplicación de los conceptos lean en este elemento fundamental del sistema. Allí comienza la visión del producto que establece las expectativas del valor que se agregará para los clientes y su conexión con toda la empresa. Y es en el desarrollo de productos y procesos donde tenemos el mejor momento para concebir una producción y una entrega realmente lean, considerando todo el flujo de valor.
En la cadena de proveedores, los aspectos de logística y de abastecimiento jalado (pull) se percibieron pronto y tuvieron avances. Sin embargo, los principios más profundos revelados en el libro – confianza, relaciones duraderas y cooperación para la eliminación de desperdicios y el reparto de las ganancias – se practican hasta hoy de forma muy limitada.
Y el cambio en la relación con los clientes también pasó desapercibido. Pocos prestaron atención a la descripción del esfuerzo por crear una mayor conexión con los consumidores, con el área de ventas como puente para ello, integrada con el resto de la organización.
“La máquina que cambió el mundo” fue mucho más que un simple libro. La obra tuvo un profundo efecto práctico, que llevó a la creación de un movimiento lean mundial que superó con creces la industria automotriz. Hoy se utiliza ampliamente en prácticamente todos los sectores económicos.
Fue la primera investigación global en la que se comparó el desempeño de Brasil con el de otros países. Y los resultados no fueron muy halagadores. La industria brasileña tenía los peores niveles de productividad y calidad del mundo, y producía un portafolio de productos anticuados. La protección a la industria instalada en el país había generado un sistema estancado y oligopólico, que frustraba los intereses de los consumidores y de la sociedad.
Afortunadamente, este escenario ha ido cambiando en las últimas décadas, a pesar de los enormes problemas estructurales que todavía persisten.
También fue muy limitado, al principio, el aprendizaje de los líderes sobre cómo conectar las mejoras que se estaban haciendo en los procesos con los resultados del negocio y con el desarrollo de las capacidades de las personas.
Muchas veces, solo les interesaba la parte de eficiencia y optimización. O buscaban soluciones fáciles y rápidas para sus problemas, como si pudieran simplemente “añadir” lean a lo que ya estaban haciendo para eliminar algunos desperdicios.
Esta postura se ve hasta hoy en iniciativas centradas solo en las “herramientas”, sin entender lean como un sistema de gestión estratégico, capaz de cambiar completamente el nivel competitivo de la empresa.
Brasil fue uno de los pioneros en la difusión del movimiento lean con la creación, en 1998, de Lean Institute Brasil (LIB), fundado por José Roberto Ferro, quien participó en la investigación que dio origen al libro. Fue el segundo instituto lean del mundo, después del Lean Enterprise Institute de EE. UU., creado por James Womack, uno de los líderes de la investigación y coautor de “La máquina...”. Estos dos institutos dieron inicio a la red Lean Global Network, hoy presente en más de 30 países.
El pensamiento lean se difundió ampliamente en las empresas brasileñas y entre los profesionales. En muchos casos, la iniciativa de transformación lean en compañías globales comenzó aquí y posteriormente fue adoptada en toda la corporación.
Podemos decir que la comunidad lean de Brasil es una de las más activas. Muchas personas experimentaron estos nuevos conceptos y prácticas y percibieron su poder y eficacia. Sin embargo, qué tan profundo es este entendimiento sigue siendo una cuestión central.
En el LIB, hemos aprendido mucho en todos estos años desde “La máquina...” al ayudar a tantas empresas en su transformación lean. Profundizamos nuestro entendimiento sobre el liderazgo lean, ampliamos nuestra comprensión del sistema de gestión y contribuimos con métodos esenciales, como el desarrollo de solucionadores de problemas con el pensamiento A3. También construimos una visión holística de la transformación lean, que enfatiza la necesidad de ir más allá de los procesos, alineando propósitos, capacidades de las personas, sistemas de gestión, comportamientos del liderazgo y modelos mentales.
El mensaje de “La máquina...” sigue siendo muy relevante en la actualidad. Difundió las bases de un modelo de gestión basado en el respeto a las personas y en el desarrollo de liderazgos. Un modelo que da como resultado el uso responsable de los recursos y proporciona a las empresas un desempeño superior al abordar los desafíos contemporáneos de nuestra sociedad, como el cambio climático, el uso creciente de las nuevas tecnologías y los cambios en los hábitos de los consumidores derivados de la pandemia de covid-19, entre otros.
El legado duradero de “La máquina...” y del pensamiento lean quizás sea la democratización de la experiencia de usar el método científico y la resolución de problemas en todos los niveles en nuestro día a día, en todo lo que hacemos en las empresas y en la sociedad, generando nuevas hipótesis prácticas, aprendiendo y mejorando todos los días.